Tueste

Cuando hablamos de tueste hablamos de tostión, torrefacción, tostado, tostación, etc

Para nosotros es otro paso muy importante en la cadena del café que desarrollamos desde la finca hasta la taza. Puesto que no se deja generar calidades que no son implícitos en el grano, sino solamente mantener o realmente disminuir la calidad al mínimo posible, manejamos una filosofía de tueste que es tratar de perder lo menos posible en un punto mínimo de desarrollo; en palabras fáciles: si cocinamos una papa buscamos el punto en el cual ya no está dura pero que ¡tampoco nos salga puré! Algo parecido pasa en el café.

Café crudo sabe a maíz/ maní/ paja

Cuando no agregamos suficientemente energía al grano de café puede salir algo muy triste de la tostadora: café con sabor a maíz, maní, paja recién cortada, etc. con la acidez de un limón licuado. No suena muy apetecible.

Borderline – el café quemado

Mientras estamos acostumbrados que cafés comerciales saben a café quemado ya se sensibiliza más cuando se acostumbra a cafés aromáticos, escandinavos y también el tueste medio se vuelve un poquito aburridor para unos. Muchas veces se compra cafés caros y todavía no se siente capaz de preparar bebidas ricas. Nuestro consejo: parten el grano por la mitad y revisen su interno. Muchas veces vemos un tueste claro/ medio por fuera pero mirando al centro del grano encontramos colores mucho más oscuros hasta negros. Aquí se transfirió demasiado calor al centro del grano y se generan sabores amargas, a frutos secos y caramelo – ver la foto abajo.

Siempre puede pasar que uno calcula mal la retención de energía; la capacidad de la propia tostadora de retener calor, por ejemplo cuando ya estamos tostando hace 5 horas la tostadora es mucho más caliente que durante la primera carga del día. Por eso ofrecemos cataciones abiertas públicas, las cuales usamos para revisar la calidad de cada batch (“porción”) antes de entregarlo al mercado.